¿Estamos de acuerdo con la distancia que los caballos mantienen con nosotros?
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Todos hemos pasado por la situación cómica de intentar ponerle la cabezada a un caballo que levanta la cabeza. Nos quedamos de puntillas (o simplemente flotando) agarrados a la cabeza del caballo intentando ya no se sabe qué, porque mientras tanto hemos perdido la concentración (además del suelo) y nuestro equilibrio mental.
A la hora de subirnos podemos encontrarnos con algunos caballos que se resisten. Por algún motivo, se defienden moviéndose, caminando hacia atrás, o simplemente andando hacia delante. Sigue leyendo
Desde muy jovencita me dediqué casi por completo a ciertos aspectos de los caballos y la equitación. El más importante y el que más trabajo me ha dado siempre (y que más me gusta), es mejorar el contacto con el caballo para poder darles la base física y psicológica que necesitan para realizar la disciplina para la que se destinan. Sigue leyendo