Mi caballo retrota parte II Sólo quiere ir delante

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Recordando lo dicho en el post anterior sobre la naturaleza del caballo que retrota, en este caso, lo podemos interpretar de la siguiente forma:

Si nuestro caballo sólo se tranquiliza delante de otros caballos, es porque se siente seguro en esta posición. Debemos aceptar que esto es así y trabajar con lo que tenemos: Un caballo seguro delante del grupo, inseguro detrás o en medio del grupo. Cómodo delante, incómodo detrás.

¿Qué tal si el trabajo constase de: ponerlo incómodo delante y cómodo detrás?

Estamos hablando de cambiar la sensación que produce en el caballo el hecho de ir delante y el hecho de ir detrás. Durante este trabajo, logramos diferentes resultados:

  • Le transmitimos que le entendemos, que sabemos cuál es su ansiedad, pero que gracias a nosotros, detrás se sentirá seguro.
  • Buscamos señales de relajación en un ambiente donde se encuentra inseguro, reforzamos estas señales y esa sensación, y eso aumenta la confianza en nosotros.
  • Pasamos a sentir que controlamos la situación, que sabemos qué debemos hacer y cómo y con esto, le transmitimos al caballo nuestro liderazgo y nuestra determinación en relación a ciertas situaciones que producen ansiedad en el caballo, dejando que nuestras emociones negativas dejen de ser un problema porque dejan de exisitir.
  • Aplicamos la técnica o herramienta necesaria para lograr que un caballo que se encuentra en una situación estresante, pase por un proceso mental en el que pasa de estrés a relajación total por si solo (con nuestra ayuda pero el trabajo mental lo hace él si procedemos con tranquilidad). Esto mejora su autoconfianza para controlarse en futuras situaciones.
  • Aplicando el sistema, herramienta o técnica cada vez que empecemos a sentir que el caballo entra en estrés, lograremos que la situación de conflicto desaparezca.

En resumen, trataremos de este problema como descrito en el libro “Cómo ganar la confianza de un caballo en 5 pasos”, siguiendo los cinco pasos tan útiles en tantas situaciones con caballos.

La forma más práctica de solucionar el problema de retrote para caballos que están mejor delante que detrás, es darles trabajo delante y darles descanso cuando estén detrás.

Trabajar delante significa que debemos ir con caballos y jinetes que entienden nuestro problema y quieran resolverlo con nosotros, para en el futuro gozar de paseos agradables. Dicho esto, pondremos al caballo delante y lo pondremos a trabajar, o delante del segundo caballo, o alrededor del segundo caballo. Lo trabajaremos durante algunos segundos, y luego iremos hacia atrás del grupo, quizás detrás del tercer caballo o cuarto y le dejaremos soltura en las riendas. Si el caballo empieza a trotar, lo dejamos que vaya delante y empezamos a trabajar de nuevo. Al ratito, lo llevaremos de nuevo hacia atrás y le daremos libertad de riendas, lo acariciaremos, y le daremos la opción de quedarse tranquilo y al paso. Si no lo hace, le dejaremos que avance de nuevo hacia el frente del grupo y allí lo pondremos a trabajar de nuevo.

Con algunas repeticiones el caballo se dará cuenta de que delante no se está tan bien como detrás, y es muy probable que el problema se resuelva. Eso no quiere decir que esté resuelto. Esto quiere decir que cada vez que la tensión aparezca, lo debemos solucionar de esta forma hasta que desaparezca.

Es absolutamente necesario que quien va arriba haga las cosas sin enfadarse, confiando en que esta herramienta funciona. Si nos enfadamos ligeramente, nos ponemos nerviosos, nos da miedo, o cualquier otra emoción negativa que podamos transmitir al caballo mientras lo pongamos a trabajar, tendrá consecuencias negativas para el resultado y en la serie de vídeos, se ve como quien va arriba debe auto tranquilizarse alguna vez con la voz para no dejar que fluyan emociones negativas.

Cuando trabajes caballos que retrotan cuando van detrás, evita el Equierror:

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En el próximo post hablaremos de caballos que retrotan por querencia hacia casa. Por favor, deja tu comentario si te quedó alguna duda o sugerencia para que aprendamos todos 🙂

Mi caballo no va. Parte 3. El caballo está volcado sobre sus manos

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Cuando el caballo tiene su equilibrio más hacia delante de lo normal, llevará mucho más peso en las espaldas que en sus pies. Eso hará que los pies simplemente no puedan avanzar, quedarán siempre muy por detrás de las manos y por mucho que queramos pedir más trote o más galope, el caballo será incapaz de dar lo que le estamos pidiendo.

Un caballo volcado puede deberse a varias razones:

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¡Mi caballo no anda! Parte 2: Nuestra posición

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Tu posición no es adecuada y no te permite “hacerte leve” encima del dorso del caballo y/o coordinar correctamente tus ayudas.

El libro Cómo ganar la confianza de un caballo en 5 pasos empieza con el siguiente párrafo:

“Todo lo que implica lograr el equilibrio físico y emocional tanto del jinete como del caballo se puede considerar la base de la Equitación. Únicamente encontrando dicho equilibrio, podremos empezar a desarrollar el verdadero Arte Ecuestre”.

Para poder trabajar dicho equilibrio emocional y físico del caballo, debemos empezar antes por el nuestro, así que aquí van unas reflexiones sobre nuestra posición que debemos tener en cuenta antes de pensar en la disciplina que estamos practicando. Ya hemos visto antes que uno de los mayores errores es querer practicar una disciplina concreta a caballo sin afianzar nuestra posición. Una mala posición será “una piedra en el zapato” para el resto de nuestra vida ecuestre y una de las misiones que tenemos por aquí es ayudarte a quitarte ese incómodo si lo tienes, así que, toca reflexionar un poco:

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  • Nuestra posición debe ser leve, debemos pesar poco encima del caballo, lo que significa que debemos librarnos de un montón de ideas equivocadas que tenemos en nuestra cabeza sobre nosotros mismos que pesan un montón 🙂 y no sirven para nada, y sobre todo, debemos aprender a controlar nuestra musculatura para adaptar nuestro movimiento al del caballo. Debemos hacernos suaves en nuestro movimiento y colocarnos encima de la línea de equilibrio del caballo, así podremos trabajar y mejorar dicho equilibrio con nuestro cuerpo y ayudas.
  • Nuestra mirada debe ser activa y debe estar levantada buscando nuevos objetivos.
  • Nuestra pierna debe estar firme a la vez que flexible. Una pierna floja moviéndose sin control no es efectiva.
  • Nuestra cadera y cintura deben ser flexibles y no demasiado sueltas para que no se dejen llevar por el caballo de forma que se pierda el control sobre nuestro propio cuerpo, y no pueden ser rígidas para no bloquear el movimiento que estamos cuando pedimos ir hacia delante con nuestras piernas.
  • Nuestros abdominales (sobre todo los internos y los más próximos de la columna) deben ser firmes y flexibles hasta el punto de lograr sentir la línea de equilibrio del caballo para poder trabajar con nuestro tronco debidamente.
  • Nuestro tronco debe estar libre de tensiones, y nosotros libres de miedos, frustraciones y de rabias, parece algo gracioso pero no lo es, gran parte de nuestra rabia la transmitimos con la rigidez de nuestro tronco y brazos.
  • Nuestros hombros deben seguir la línea de flexibilidad de nuestro tronco, para poder dejar pasar el movimiento del caballo a través de nuestros brazos y al mismo tiempo deben ser independientes para que nuestra mano sea, además de independiente, suave pero activa cuando necesario.
  • La mano debe dejar pasar el movimiento cuando se lo pedimos con la pierna y debe limitar cuando el caballo pide límites. Debe dar contacto cuando el caballo lo necesita y avanzar, pero no demasiado, para no desequilibrar al caballo justo cuando éste está levantando las espaldas para ir hacia delante.

En la siguiente imagen veremos una serie de posiciones que adoptamos con frecuencia (hay más, pero lo veremos más hacia delante), que impiden que nuestras ayudas hacia delante dejen de ser eficaces. ¿Te identificas con alguna?

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Si tienes dudas sobre tu posición y crees que puede ser un obstáculo para resolver estos problemas, por favor pincha en la imagen y accede a nuestro servicio de comentar vídeos sobre la posición. Descubriremos tus errores y te daremos unas pautas de trabajo para que pongas en práctica y mejores rápidamente.

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¡Mi caballo no anda! Parte 1: Insensible a las ayudas

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En Equierrores hemos recibido la siguiente consulta:

Tengo un problema con un caballo que monto. No responde a la pierna cuando quiero hacer transiciones a más, y cuando logro hacerlo insistiendo mucho y adelantado bastante la mano, el trote es flojo y poco enérgico, y recae al paso cuando tiene oportunidad… No lo noto tenso ni asustado, simplemente creo que me toma el pelo y yo no sé responder…No utilizo fusta ni espuelas. Agradecería mucho tu ayuda, un beso!”

Considerando que el caballo está sano, no tiene necesidad de orinar (puede parecer gracioso pero hay caballos que les cuesta mucho orinar fuera del box, durante el trabajo se lo aguantan y quedan muy chafados durante el mismo), está correctamente alimentado en función de lo que trabaja y no trabaja más o menos de lo que debería,… el problema que me explicas puede deberse a tres motivos:

  • El caballo se ha vuelto insensible a las ayudas de la pierna, o simplemente, no asocia la ayuda de pierna indicándole ir hacia delante con el movimiento hacia delante hecho por él.
  • Tu posición no es adecuada y no te permite “hacerte ligera, leve” encima del dorso del caballo y/o coordinar correctamente tus ayudas.
  • El caballo está volcado sobre sus manos

En esta serie de posts hablaremos un poquito sobre el porqué y cómo solucionar cada causa por si alguna de ellas se aplica a tu caso. Veamos  la primera causa:

EL CABALLO SE HA VUELTO INSENSIBLE A LAS AYUDAS

Ocurre mucho con caballos de escuela a los que se les piden las cosas de tantas maneras diferentes y tantas veces fuera de tiempo, que los pobres ya ni reaccionan. Eso puede ser bueno para quien empieza porque tienden a tener menos reacciones bruscas , pero para quien quiere seguir avanzando no siempre es lo más agradable. De todas formas, es una buena oportunidad para aprender algo.

Cómo solucionarlo:

  • Trabajando pie a tierra.

Los caballos deben responder, deben ser activos a nuestras peticiones. Pie a tierra es donde aprenden mejor porque podemos ayudarnos con nuestro lenguaje corporal y existe menos roce, menos toque y menos ayudas que encima del caballo. Una de las primeras cosas que el caballo debe aprender pie a tierra es a mover los pies: Hacia delante, hacia los lados y hacia atrás. Si no saben esto, una vez los montemos podremos encontrarnos con problemas.

Para que vaya hacia delante, debemos enseñarlo a responder a las ayudas de irse de nuestro espacio cuando nosotros nos acercamos a la grupa por detrás con esa intención. Primero se irá lejos (algunos mucho, algunos botándose como protesta), y luego se pondrá en círculo a nuestro alrededor, pero tiene que ir cuando se lo pedimos.

Para ir hacia los lados, debe salir de nuestro espacio mientras vamos hacia la grupa por los lados con esa intención.

Y para ir hacia atrás, debe salir de nuestro espacio cuando nos acercamos con esa intención por delante del caballo. Esto activa una serie de músculos que pueden estar “dormidos”, los flexibiliza y los estira para que luego trabajen mejor cuando vayamos montados, y además activa la atención del caballo hacia nosotros, hacia nuestras ayudas y peticiones. Si los acostumbramos a estar atentos a nosotros pie a tierra, montados seguirán intentando atendernos y nos resultará más fácil comunicar con ellos lo que queremos.

En la imagen vemos a Talaia de tres años y medio (la yegua del libro “Qué dice el caballo cuando establecemos los límites”, un libro que te aconsejamos si estás interesado en conocer más acerca de la gestión del espacio), y Sira, una yegua que prefiere estar en el sofá en lugar de ir hacia delante cuando se lo pedimos y eso generó muchos problemas antes de que la empezara a trabajar. Puedes ver el vídeo sobre lo que decían los dueños aquí. En las imágenes estamos trabajando el “mover los pies hacia los lados”.

IM_AcostumbrarAlCaballoAqueMuevaLosPies

Si quieres hacer un test sobre la atención pie a tierra con tu caballo y te gustaría que te ayudásemos a encontrar los errores que cometes pie a tierra con tu caballo, pinchando en la imagen encontrarás más información sobre el servicio de vídeos comentados que tenemos disponible. No dudes en contactarnos para que te expliquemos cómo funciona.

IM_ServicioDondeMeEstoyEquivocando_comentarErroresTrato

  • Trabajando montado.

Debes enseñar a tu caballo a responder a la pierna. Para ello habrá que olvidar un poquito lo que hayamos aprendido de dar patadas para que ande, o no hacer demasiado caso a los misticismos que existen sobre nunca utilizar la fusta o ayudas artificiales para enseñar a un caballo.

Cuando un potro no avanza al ritmo que su madre quiere, le da un mordisco en el culo para que no se pare y siga andando. Esto ocurre siempre cuando el potro no reacciona al lenguaje corporal que la madre le transmite para que siga andando. Por una razón muy simple, su madre le está diciendo:

       “Yo te pido que vayas y vas. No hay discusión posible”

Si alguien encuentra un vídeo donde se ve a la madre hacerle esto a su potro, por favor, pedimos que nos mande el enlace, enriquecerá este post! 🙂

La fusta es una ayuda valiosa en este caso. Es preferible darle un toque con la fusta, en el momento oportuno, y con la intensidad adecuada, que no apretujarle las costillas o darle patadas hasta que le “salgan los pulmones por la boca”. 🙂

Hemos escrito algún otro post sobre esto así que vamos a ser rápidos describiendo el proceso y recordar los pasos (quizás añadiendo algo más):

Primer paso: Querer ir a más (pensarlo primero)

Segundo paso: Aplicar la ayuda de la pierna presionando contra el caballo y esperar que reaccione

Tercer paso: Si reacciona, soltar de inmediato la presión con la pierna y relajarla. Si no reacciona, junto con la presión de la pierna, le damos un toque con la fusta en la grupa de lado. Al obtener una respuesta, relajamos inmediatamente la pierna y desde luego no le seguimos tocando con la fusta.

Cuarto paso: Seguimos hacia delante y si el caballo viene a menos, repetimos el proceso.

La finalidad del proceso es acabar por no tener que utilizar la fusta y que el caballo reaccione a una presión leve de la pierna.

En el próximo post veremos la segunda causa: 

Tu posición no es adecuada y no te permite “hacerte ligera, leve” encima del dorso del caballo y/o coordinar correctamente tus ayudas.

Deja un comentario sobre lo que te ha parecido este post, las dudas que te hayan surgido,en lo que te gustaría profundizar, y… si tienes preguntas sobre la segunda causa, ¡¡este es el momento de preguntar!!