¿Por qué mi caballo va duro de la izquierda y no va por donde quiero?Parte 3

This entry is part 3 of 4 in the series Mi caballo tira de la rienda izquierda!

“¡Pero siempre he entendido que la corrección es con la pierna interior y la rienda interior!  ¡Esta corrección parece contradictoria a lo que veo hacer a los buenos jinetes!”

Lo que pasa es que cuando vemos a los buenos jinetes hacerlo, no estamos viendo lo que hace sino lo que se ve desde fuera, que es diferente y, normalmente, los buenos jinetes ya tienen los caballos acostumbrados a andar derechos; y si no van rectos atienden a correcciones tan sutiles que no las notamos.

Cuando vamos a imitar lo que vemos de los buenos jinetes, normalmente nos faltan piezas del puzzle para que nos salga bien. Y la que veremos en la imagen y en el vídeo del post siguiente, es la pieza que le falta al puzzle del “caballo que tira de la izquierda”.

En caballos perfectamente flexibles, pedimos dirección e incurvación con la rienda izquierda, les ponemos la pierna izquierda, la rienda derecha y pierna derecha piden sutilmente la rectitud del caballo, y la corrección casi no se nota pudiéndose hacer dentro del círculo sin gran problema (se trata de una simple corrección normal dentro de un círculo), pero en caballos que no están flexibles y disponibles, la solución está en poner la espalda claramente hacia la derecha delante de los pies y luego incurvar de nuevo.

Vamos a hacer un resumen de lo que hemos visto hasta ahora. Hemos empezado a hacer unos giros y hemos sentido que el caballo no está derecho sino que tiene la grupa un poco desplazada a la derecha, por lo que no está listo para pedirle que entre en un círculo y se quede en él:

Entonces, ya somos conscientes de que no lo hace porque no quiere sino que no lo hace porque no puede físicamente. Este hecho ya nos quita una carga emocional negativa que nos ayudará a querer solucionar el problema. Nuestras emociones negativas acaban bloqueando a los caballos, por lo que enfadarnos o frustrarnos sólo empeorará las cosas. Veamos lo que ocurre si pedimos el círculo o el giro de todas formas:

No esperemos más, dentro del círculo, corrijamos lo que tengamos que corregir y pidamos de nuevo que el caballo siga por el círculo, o si no, sigamos haciendo que el caballo se vuelva flexible hasta volver a pedir un círculo en condiciones para que se mantenga por lo menos dos o tres trancos en un círculo decente y equilibrado. (Sí, dos o tres trancos, hay que aprender a conformarse con poco, recuerda que poco bien hecho es mil veces mejor que mucho mal hecho):

Cuando sacamos al caballo del círculo nos puede invadir una falsa sensación de no estar haciendo lo correcto porque deberíamos estar haciendo un círculo y no un “huevo o algo mal hecho”. Entendamos esta realidad: cuando estamos enseñando algo a un caballo, no siempre salen los ejercicios perfectos. Los ejercicios salen bien después de entrenarlos. Durante el entrenamiento, es posible que no salga bien hasta que hayamos trabajado en las partes básicas de cada ejercicio y una de las partes básicas del ejercicio llamado “círculo” es que el caballo sepa andar con la espalda frente a los pies o los pies por detrás de la espalda. Debe saber seguir sus propios pasos en la dirección del círculo sin que haya derrape de grupa o de espalda hacia aquí o allá.

La playa de arena no se forma sin arena. Un ejercicio bien hecho no se hace sin practicar la base.

Es muy importante saber distinguir un ejercicio mal hecho por falta de rigor y planificación (que es cuando sale el auténtico huevo-cuadrado-redondo-rectangular-serpentinoso sin entender por qué), de un ejercicio que se está enseñando al caballo y que a veces nos exige que salgamos del ejercicio, repongamos lo que haga falta y volvamos a entrar en él.

No tiene nada que ver una cosa con otra, así que si estamos saliendo de un círculo que parecía que iba a salir bien, para enderezar al caballo que le está derrapando la grupa hacia la derecha y la espalda hacia la izquierda, hagamos la corrección que tengamos que hacer, y volvamos al ejercicio para volver a corregir si es necesario a los pocos trancos.

Es absolutamente necesario que tengas una gran independencia en las ayudas, pidas de forma clara lo que quieres al caballo, sepas distinguir claramente entre presión y relajación  (sepas relajar cuando el caballo responde bien y tensar cuando haya que corregir de nuevo). Puedes trabajar conmigo en alguno de mis cursos, te ayudaré con mucho gusto y te daré todas las herramientas de que dispongo para que puedas tenerlo todo muy muy claro con tu caballo. Ten en cuenta que hablamos de la base y que un caballo torcido se vuelve cojo. ¡Es urgente que tu caballo empiece a trabajar derecho! Mándame un correo y quedemos en algunos de los cursos que doy. 

Corrigiendo cuando sea necesario:

En el próximo post, dejaré un vídeo donde estoy montando y explico estos conceptos durante una clase. Hablaremos de un ejercicio magnífico que utilizo siempre, para preparar la rectitud del caballo, para preparar el círculo y para preparar la cesión a la pierna que tan necesaria es para que los caballos dejen de andar “despatarrados” hundiendo el dorso durante el trabajo y empiecen a poner los pies debajo de la masa y ponerse cómodos cómodos, redondeando el dorso a los tres aires.

¿Por qué mi caballo va duro de la rienda izquierda y no va por donde quiero? ¿Como remediarlo? Parte 2

This entry is part 2 of 4 in the series Mi caballo tira de la rienda izquierda!

Ahora vamos a intentar hacer un círculo, y pido por favor que nunca desprestigiemos este ejercicio, porque el círculo nos permite trabajar múltiples conceptos con nuestro caballo y es lamentable sentir que al montar algunos caballos que están haciendo ejercicios de gran premio, de doma o de salto,  cuando se les pide un círculo empiezan a salir miles de problemas por todos lados: en la entrada, en la salida, durante el círculo, al querer alargar en la salida, al querer enderezar, al intentar cerrar el círculo, al intentar abrirlo, al querer ceder a la pierna exterior dentro del círculo, o a la pierna interior….en fin, millones de problemas que, para caballos de nivel gran premio, nos indican durante un “simple” círculo que físicamente no están preparados para ese nivel y que tarde o temprano (más bien temprano) se romperán por algún lado debido a excesiva tensión en las articulaciones. ¿Quieres evitar las lesiones? Enseña a tu caballo a hacer un círculo en condiciones.

Dicho esto, sí que podemos seguir:

Para realizar un círculo, y vamos a hacerlo a la izquierda que es donde muchos tenemos más problemas,  hay que trazar el círculo en el suelo delante nuestro; si tenemos puntos de referencia los utilizaremos, pero siempre mirando y calculando desde lejos por donde vamos a pasar para que quede redondo, (nada de ir mirando el cuello del caballo),  y entramos con el caballo en el círculo que hemos planificado.

A medida que hacemos que el caballo pase por el círculo trazado en el suelo, o por nuestros puntos de referencia, ¿qué problemas van surgiendo? ¿Nos da contacto en las dos riendas o sentimos que necesitamos constantemente agarrarnos de la rienda izquierda para que el caballo vaya girando? ¿Si soltamos la rienda izquierda, el caballo pone la cara fuera y la espalda parece que se viene adentro mientras la cara está fuera y el círculo sale de cualquier forma menos como lo habíamos planificado? ¿Si volvemos a recoger la rienda izquierda parece que aún se viene más adentro y cierra el círculo aún más?¿Corre y precipita el aire? ¿Nos apetece ahora pasar nuestra rienda izquierda por encima del cuello del caballo para “empujarle” la espalda hacia fuera y el caballo de repente pierde todo el movimiento hacia delante? Sé honesto contigo mismo que por esto pasamos todos;)

Cuando sentimos que hay mucha tensión en la rienda izquierda (si el caballo no tiene problemas de cojera en el pie izquierdo) y cada vez que agarramos esa rienda parece que tira aún más, es porque la grupa está a la derecha y cada vez que tiramos, se la desplazamos aún más.

Cuando queremos incurvar a un caballo derecho y flexible hacia la izquierda no existen grandes problemas, las riendas actúan, las piernas también y está incurvado.

Cuando el caballo está torcido y empezamos a querer doblar el caballo hacia la izquierda con la rienda izquierda (en ese momento, generalmente nos olvidamos de que la rienda derecha existe), la grupa empezará a salir hacia la derecha, nos hará fuerza en la rienda izquierda, tiraremos más, y en la vida nos podremos creer que la solución es:

 Con la rienda derecha, sacamos al caballo de la “supuesta incurvación” que llevamos, lo sacamos del círculo para enderezarlo, pedimos movimiento de grupa hacia la izquierda con la pierna  derecha y, una vez derecho,  podemos volver a pedir incurvación y podemos volver a entrar en nuestro círculo.

¿Lo sabías? ¿o creías que hay que subir la mano izquierda hacia dentro para obligarlo a incurvar y poner pierna de dentro apretando mucho para que se doble?

Así es, los caballos no nacen sabiendo hacer un círculo incurvados hacia un lado y hacia otro, eso se lo enseñamos nosotros y si nuestro caballo tiene tendencia a ir torcido como la mayoría de caballos (unos más, otros menos), no nos queda otro remedio que enseñarles lo que es la rectitud dentro de cualquier ejercicio que se haga con ellos.

¿Empiezas a entender también el por qué no debemos hacer “zig zag” con las manos de forma que el caballo vaya diciendo que no todo el rato con tal de que  el caballo vaya cerrado? Aunque ese sea otro tema, puedes empezar a reflexionar sobre ello, porque necesitamos nuestra mano para ayudar a nuestro caballo a enderezarse más que para cerrarlo;)

Puedes probarlo ahora que ya sabes la corrección y me cuentas cuáles son los problemas que sientes para ver si se puede explicar mejor y dar más pistas para que puedas enderezarlo en círculo (y en otros ejercicios si lo deseas, porque la base es la misma para todos los ejercicios y para todos los caballos).

Cuando hablamos de enderezar caballos durante los ejercicios, también estamos hablando de hacer cuesta arriba, cuesta abajo, andar por caminos, andar en línea recta por caminos, etc. La base es para todas las disciplinas, incluyendo el trabajo por el campo y el paseo.

Antes de ir al post siguiente, un pequeño aviso para la corrección anterior y para cada vez que hablemos del  trabajo del caballo para flexibilizarlo:

No vale perder movimiento hacia delante, sí vale venir un poco a menos durante la corrección para que ponga los pies y la espalda en su sitio, pero acto seguido debemos reponer hacia delante la energía que nos falta para volver a entrar en un círculo en equilibrio. Sabemos de sobra que sin movimiento hacia delante y sin independencia de las ayudas, no hay riendas ni piernas que actúen de forma correcta, así que, si tienes problemas con tu posición, puedes contratar el servicio de comentar vídeos de posición para que veamos qué debemos solucionar primero y cómo hacerlo para que, aproveches al máximo las ayudas que estés dando al caballo durante el trabajo.

En el post siguiente daremos la explicación al argumento que seguro que se te está ocurriendo ahora mismo y ya nos lo han dicho varios de nuestros seguidores:  “¡Pero siempre he entendido que la corrección es con la pierna interior y la rienda interior! ¡Esta nueva corrección parece contradictoria a lo que veo hacer a los buenos jinetes!”

Recuerda que cada post sale de tus dudas, preguntas y comentarios con la finalidad de responder a lo que sea capaz de responder y dar ejemplos de lo que estemos hablando para que puedas mejorar, esa es la finalidad de estas publicaciones, ayudarte, así que aprovecha y comenta cosas!

¿Por qué mi caballo va duro de la rienda izquierda y no va por donde quiero?Parte1

This entry is part 1 of 4 in the series Mi caballo tira de la rienda izquierda!

Esta serie de publicaciones, se las dedico especialmente a mi querido alumno Nacho con Dante y a todos los jinetes que tengan el mismo problema, para ver si les doy la pieza que le falta en su puzzle: por escrito y con imágenes 😉

Gran parte de los caballos están torcidos y la mayoría tiene la grupa naturalmente a la derecha. Hemos hablado de esto antes en algún post sobre cómo solucionar problemas de retrote.

En la imagen siguiente vemos bien que los pies no siguen a las manos y antes de querer incurvar caballos a la izquierda, hay que aprender a sentir si la grupa va o no va por detrás de la espalda del caballo (o la espalda delante de la grupa). Si no sentimos esto, no aprenderemos a incurvar como debe ser sino que empezaremos a tirar de la izquierda como locos para que se incurve hacia la izquierda y empeoraremos las cosas a cada tranco.

Veamos lo que ocurre a un caballo que va torcido durante el trazado del círculo, es decir, que sus pies van por la derecha de las manos:

Lo primero que vamos a hacer en esta serie de publicaciones es intentar sentir hacia dónde va la grupa de nuestro caballo. Para esto haremos lo siguiente, y por favor, deja tu comentario sobre lo que sientes y no sientes en la sección de comentarios así podremos buscar herramientas para que lo sientas mejor:

1-  Andando al paso, con las riendas cortas y en contacto con la boca del caballo pero con la mano y codos relajados (sin provocar tensión en nuestro caballo) dejaremos que el caballo ande al paso. Primero hay que encontrar un ritmo cadenciado de paso e intentaremos sentir el dorso del caballo por debajo de nosotros en línea recta.

2- Una vez seamos conscientes del dorso del caballo con la cadera relajada, intentaremos sentir la grupa del caballo y los pies moviéndose. No hace falta saber aún cuándo un pie u otro se adelantan, con sentir que se mueve ya habremos hecho un gran paso.

3-  Ahora giraremos hacia la izquierda en 90 grados, seguiremos rectos dos o tres trancos y volveremos a girar 90 grados a la izquierda. Rienda de apertura, apuntamos la nariz del caballo hacia la izquierda, giramos, una vez gire, dejamos de apuntar la nariz, andamos dos trancos y volvemos a girar.

Pregunta:

¿Durante el giro, hacia donde sentiste que va la grupa? Sentiste que todo el cuerpo acompañaba la nariz del caballo después de girar, o sentiste que la espalda casi gira antes que la nariz y luego es como si la grupa no siguiese la espalda? ¿Al segundo giro sentiste que el caballo salía derecho hacia el giro o fue como si ya estuviese girando y no tenías un contacto que te permitiese pedir tú el giro?

Si no has sentido nada o el caballo va muy lento, prueba lo mismo al trote. Vuelve a leer las mismas preguntas que he hecho al paso.

Ahora haz lo mismo pero girando a la derecha. ¿Qué diferencia has sentido? ¿Cuando has abierto la rienda derecha para hacer el giro de 90 grados sentiste que la espalda acompañaba el giro o la espalda se iba hacia la izquierda como si no quisiese girar el caballo? En el segundo giro el caballo ya estaba derecho o seguía con la espalda hacia la izquierda y estuviese en una especie de círculo donde no hacía demasiada falta que abrieses tu rienda derecha para hacer el giro?

Si no has notado nada a la derecha, repite el proceso  y cuando acabes el segundo giro, anda dos o tres pasos recto y gira ahora a la izquierda. ¿Qué sientes? ¿Lo sientes flexible y listo para girar o el caballo parece un bloque entero girando?

Espero tus respuestas para continuar descifrando la mejor forma de enderezar a un caballo y enseñarle a trabajar la rectitud durante el trabajo, puesto que si tu caballo anda torcido, trabaja torcido y se esfuerza torcido, te puedo garantizar al 90% de que con el tiempo y el esfuerzo, tendrá problemas en el pie derecho y en la cadera por andar torcido y en el pie izquierdo por cargar con todo el peso sobre ese miembro. Esos problemas se reflejarán luego en el dorso y desde luego que en la mano del jinete (sobre todo en la rienda izquierda durante el trabajo) y, repercutirá en nuestra espalda porque iremos también torcidos junto con nuestros caballos.

Antes del próximo post, veamos lo que ocurre al mismo caballo cuando va con los pies detrás de las manos durante el trazado del círculo:

¿Ejercer presión sobre el caballo? Si. ¿Como se aplica? Eso es otra cosa…

This entry is part 3 of 4 in the series Trabajando caballos

Hablemos un poquito sobre la tensión positiva y negativa. Creo que es importante ya que a veces me da la sensación de que entramos en radicalismos no queriendo ejercer ningún tipo de presión para no dañar al caballo o algo así. No ejercer presión sería un error, puesto que los caballos (tal como nosotros) aprenden con estímulos que generan algún tipo de tensión, si no, no serían estímulos…Pero creo importante que entendamos que los efectos de la presión que aplicamos a un caballo dependen de nuestra capacidad de aplicarla de forma que él entienda. De aquí, a no aplicar presión alguna (o matarlos a palos) hay una gran, gran diferencia…

Del libro “Cómo ganar la confianza de un caballo en 5 pasos”

La tensión que generamos pasa a ser positiva o negativa dependiendo de nuestra actitud:

  • Utilizamos la tensión con el objetivo de relajar al caballo: Si eliminamos completamente la presión al obtener una respuesta positiva, obtendremos una tensión positiva hacia el aprendizaje (relajamos al caballo a través de una tensión que le provocamos).
  • Si queremos conseguir una respuesta inmediata, pero tiramos o presionamos sin tener en cuenta la reacción por parte del caballo, sin medir ni controlar la presión que ejercemos, no obtendremos sino emociones negativas del animal y puede constituir el principio de un círculo de estrés negativo permanente, como ya abordamos con anterioridad.”

Éste es un concepto clave durante todos los días que estamos trabajando con los caballos y alumnos: La tensión. 

Una de las grandes dificultades que tenemos los jinetes es saber lidiar con la tensión de uno mismo y con la de su caballo. Sólo lograremos gestionarla, si sabemos distinguir entre la que resulta negativa para el caballo y jinete, y la que es positiva para ambos. Cuando sepamos distinguir cuál es cuál, podremos empezar a utilizarla a nuestro favor. No antes.

Antes de empezar la sesión, hay que tener claro que la tensión que existe y va surgiendo a lo largo del camino, se debe aceptar como algo normal en cada situación. Si no la aceptamos, no lograremos intervenir de forma racional. La tensión en el caballo es generada por la presión de algún estímulo, sea ejercida por nosotros, por sí mismo o por el ambiente que le rodea.

En la mayoría de los casos, el problema es precisamente aceptar que existe tensión, que el animal se puede tensar y nosotros también. Herramientas para disiparla tengo muchas para darte, pero nunca te funcionarán si no aceptas que la tensión existe, que está ahí para que la disipemos, que aprendamos y la podamos utilizar a nuestro favor.

Una vez dicho esto, debes saber que para que el caballo aprenda, necesita ser condicionado a reaccionar de una determinada manera. Y para estimularlo a aprender, necesitamos aplicar presión. Esa presión sirve para pedir, luego esperaremos una respuesta, si la respuesta se acerca a lo que esperamos que haga (positiva), dejaremos de presionar. Si la respuesta es contraria a lo que esperamos (negativa) corregiremos sin mezclar nuestras emociones. Y volveremos a presionar para esperar nueva respuesta.

De esta forma, damos al caballo la oportunidad de equivocarse. Pero si nos enfadamos cada vez que el caballo no responde de forma positiva, bloqueamos su capacidad de respuesta. Los constantes bloqueos producen un estrés en el caballo que lo puede volver imprevisible y peligroso (en el libro hablo de ello).

Una vez entendido esto, cuando nos veamos, si tienes un caballo más complicado o existen momentos en los que no os entendéis, podré ayudarte y darte herramientas para que presiones, relajes, corrijas (cuando debas corregir) sin mezclar tus emociones, de esta forma verás una evolución muy muy rápida tanto pie a tierra como montado. En cuestión de minutos, te podré enseñar a utilizar tu cuerpo, tu pierna, tu mano y la presión-relajación para que disfrutes de la equitación, que para eso la practicamos. Para disfrutar 🙂 .

Aunque el 90 % del trabajo durante los cursos es de asiento, posición, ayudas y comunicación con el caballo mientras trabajamos montados, hay una pequeña parte que la dedicamos a ver estos conceptos de los que hablamos en este post y muchos otros, mientras trabajamos caballos en libertad. Esto, nos proporciona sensaciones importantes para cuando estemos a caballo y necesitemos un asiento adecuado para ejercer o dejar de ejercer presión para aplicar nuestras ayudas de forma correcta.

Te dejamos el vídeo del curso que hicimos en Plasencia este año:


 

Las dos últimas semanas de Julio estaré por la zona de Gerona-Barcelona dando clases particulares y la primera semana de Agosto estaré por el Centro Hípico El Cerrillo en Madrid.

En las clases particulares vemos:

  • Hablaremos de los problemas principales que tengas con tu caballo o lo que pretendas mejorar para que podamos avanzar rápidamente
  • Haremos un diagnóstico de la situación del caballo sobre la Gestión del espacio entre él y tu, lo trabajaremos en libertad para después darte deberes para que mejores tu comunicación con él que luego utilizarás montado para entenderlo y hacerte entender.
  • Haremos un diagnóstico montado (si se está montando) sobre tu posición y la atención a tus ayudas por parte del caballo, trabajaremos ejercicios para mejorar lo que haga falta en tu posición y te daré deberes en el sentido de re-educar tu asiento o mantenerlo.
  • Haremos un diagnostico del trabajo montado del caballo y te daré deberes para que trabajes a tu caballo en el sentido de su condición física, estructura y trabajo de flexibilidad para la disciplina que practiques.
  • En todo lo que hagamos seguiremos los 5 pasos que están descritos en el libro “Como ganar la confianza de un caballo en 5 pasos” y te enseñaré a identificarlos.

Si estás interesado, ponte en contacto !