Esto es lo más difícil de hacer en la equitación. Punto.

Nos toca hablar del capítulo 3 del libro: La dichosa gestión de las emociones mientras trabajamos con nuestros caballos😉

Si te dijera:

 “A partir de hoy, con lo que te voy a enseñar, vas a aprender a controlar tus emociones cada vez que surjan tensiones entre tú y tu caballo. Vas a entender cómo hacer las cosas de forma que tu caballo respete tus ayudas, te atienda y, al mismo tiempo, confíe en ti. Así, a partir de ahora, cada cosa que le pidas a tu caballo tendrá ese mismo objetivo: Respeto, atención  y confianza.”

¿Te quedarías más tranquilo si supieras que eso es posible? ¿Y que es posible gestionar la tensión del caballo teniendo nuestras emociones bajo control en prácticamente todo momento? ¿Saber que cuando perdemos el control sobre ellas, podemos ganarlo de nuevo en muy poco tiempo?

Sí, estoy segura de que sí. Estoy 100 % segura de que sí. ¿Sabes por qué?

Porque sé que las emociones suelen disparar un momento después de que aparezcan tensiones en nuestros caballos. Quizás primero probamos: una ayuda, una corrección, una voz, un grito, un gesto, pero en cuanto vemos que no funciona, automáticamente empieza a hervir algo dentro de nosotros: Nuestras emociones….

¿Alguna vez has tenido alguna de las siguientes experiencias y has sentido que la tensión escala hasta un nivel que ya es difícil de controlar?

¿Qué sentiste en ese momento?

Seguro que te sonará familiar si te digo que cuando el caballo se tensa en cualquiera de estas situaciones, es posible que nos invada un sentimiento de inseguridad que se traduce en pensamientos como:

  • “ pfffff, ya estamos otra vez”   à ,(decepción/frustración/rabia)
  • “y ahora qué hago”  à (inseguridad/miedo)
  • “pobrecito, se asusta porque anteriormente le ha pasado esto o aquello”à (pena)
  • “no quiero darle un tirón ni obligarle a hacer nada que luego pueda traumatizarle pero al mismo tiempo no me hace ni caso” à(incerteza)

Controlar nuestras emociones en momentos de tensión entre caballo y jinete es lo más difícil que existe en la equitación.

He tardado años en darme cuenta y, si bien es verdad que me di cuenta temprano que cuando hacía las cosas por intuición no me estresaba tanto, también me di cuenta de que no siempre era capaz de utilizar mi intuición y cuando no la utilizaba mis emociones se disparaban, muchas veces fuera de control.

Cuanta más presión llevaba encima menos control tenía sobre mi intuición y, en consecuencia, sobre mis emociones.

Por ejemplo, en los concursos con caballos que no eran míos, sobre todo al principio cuando, mientras estaba aprendiendo, se esperaban resultados de mi trabajo porque ya estaba trabajando para otras personas.

¿Qué hice entonces? Empecé a anotar lo que hacía de forma intuitiva y reflexionaba sobre ello.

Siempre que estaba cerca de algún buen profesional estudiaba lo que hacía, le preguntaba y trabajaba con él siempre que era posible.

El aprendizaje técnico es esencial para saber qué hacer en esos momentos en los que la intuición falla. De esta forma, la técnica me llevaba de nuevo hacia la intuición. 

De una cosa estoy segura, es un proceso muy muy largo porque hasta descubrir la técnica podía tardar mucho tiempo y cometer muchos errores.

A veces me pregunto si no podría haber hecho las cosas más fáciles desde el principio, pero al mismo tiempo, me alegro de haberlo hecho de esta forma tan larga porque ahora puedo ayudarte con esto.

Mis millones de errores te ahorrarán a ti tiempo y dinero. Te lo garantizo 😉

En el capítulo 3 del libro, encontrarás detalladas técnicas de relajación rápidas y muy eficaces así que no vamos a hablar de ellas.

Si no las has practicado aún, te aconsejo que te las leas y las practiques a diario, empezarás a notar una diferencia en todo lo que haces, ¡y no sólo con los caballos! 

Hablaremos ahora de una técnica en particular que es muy útil con los caballos (También está descrita en el capítulo 3 del libro así que no voy a introducirla, voy a continuar hablando sobre ella y sobre cómo aplicarla):

La disociación de la tensión negativa del caballo en momentos de conflicto.

Al disociarnos de su tensión es difícil que nuestras emociones negativas se manifiesten y por eso podemos actuar con la mente clara logrando identificar el momento exacto en que es necesario actuar y dar la vuelta a la situación.

Es imposible transmitirle un mensaje claro a un caballo cuando estamos atados emocionalmente a sus tensiones.  ¿Por qué?

Si nos tuviésemos que poner en la piel del caballo, esto sería más o menos el mensaje que interpretaríamos cuando nuestro “humano” transmite emociones negativas:

Ah, estás de acuerdo con mi tensión, si mi parte reactiva del cerebro ya estaba activada, ahora lo estará más. Si tú, que supuestamente eres mi guía, te tensas de esa forma es porque hay que huir, luchar o bloquearse. No entiendo muy bien qué quieres decirme porque ni huimos ni hacemos nada de lo que yo estoy acostumbrado a hacer instintivamente”. 

Si te lo he puesto así, es para que entiendas que no logramos transmitir un mensaje sereno y claro cuando, por ejemplo, sentimos pena, rabia o frustración. Pero no te preocupes, es posible cambiar toda esa transmisión de mensajes de una vez por todas: Siguiendo un proceso que nos permita realmente cambiar esta situación.

Te prometo que una vez logres explicarle las cosas a tu caballo de forma que él entienda, utilizando un lenguaje que a él le es tan familiar que ni siquiera lo tendrá que aprender, es decir, su propio lenguaje, tus emociones negativas desaparecerán porque te concentrarás tanto en lo que estás haciendo que ni te acordarás de que existen las emociones negativas.

En la próxima clase-correo veremos, mediante un caso práctico en vídeo, que el proceso que enseña a aplicar el lenguaje equino en tu trabajo durante el día a día funciona y verás que es posible “matar TRES pájaros de un tiro:

  1. Controlar tus emociones negativas (porque se irán disipando rápidamente)
  2. Disipar la tensión negativa en tu caballo que proviene de una petición hecha de forma que él no acaba de entender o no se lo estamos dejando claro
  3. Disipar cualquier tensión que aparezca en los momentos de aprendizaje de algo que le cuesta y transformarla en una tensión positiva para el trabajo

Te demostraré que es posible aprender a solucionar conflictos y a disipar tensiones, no sólo en los momentos de conflicto sino también las tensiones naturales que aparecen durante el aprendizaje y el trabajo del día a día.

¿Te parece bien?

Primero quiero que me mandes un correo a equierrores@gmail.com con las situaciones en las que sientes que pierdes el control sobre tus emociones (aunque sea solo un poquito). 

Hay algo importante que no puedes dejar de atender:

No te olvides de mencionar que estás suscrito al blog y que ya has leído la guía y el libro. Aprovecha estas clases porque sólo son para los suscriptores del blog.

No son públicas. Son para ti.

Hasta la próxima clase-correo 😉

Por favor, no respondas a este correo porque no te podemos asegurar una respuesta, si quieres hablar con nosotros puedes hacerlo por este correo:

equierrores@gmail.com