¿Por qué mi caballo va duro de la rienda izquierda y no va por donde quiero? ¿Como remediarlo? Parte 2

This entry is part 2 of 4 in the series Mi caballo tira de la rienda izquierda!

Ahora vamos a intentar hacer un círculo, y pido por favor que nunca desprestigiemos este ejercicio, porque el círculo nos permite trabajar múltiples conceptos con nuestro caballo y es lamentable sentir que al montar algunos caballos que están haciendo ejercicios de gran premio, de doma o de salto,  cuando se les pide un círculo empiezan a salir miles de problemas por todos lados: en la entrada, en la salida, durante el círculo, al querer alargar en la salida, al querer enderezar, al intentar cerrar el círculo, al intentar abrirlo, al querer ceder a la pierna exterior dentro del círculo, o a la pierna interior….en fin, millones de problemas que, para caballos de nivel gran premio, nos indican durante un “simple” círculo que físicamente no están preparados para ese nivel y que tarde o temprano (más bien temprano) se romperán por algún lado debido a excesiva tensión en las articulaciones. ¿Quieres evitar las lesiones? Enseña a tu caballo a hacer un círculo en condiciones.

Dicho esto, sí que podemos seguir:

Para realizar un círculo, y vamos a hacerlo a la izquierda que es donde muchos tenemos más problemas,  hay que trazar el círculo en el suelo delante nuestro; si tenemos puntos de referencia los utilizaremos, pero siempre mirando y calculando desde lejos por donde vamos a pasar para que quede redondo, (nada de ir mirando el cuello del caballo),  y entramos con el caballo en el círculo que hemos planificado.

A medida que hacemos que el caballo pase por el círculo trazado en el suelo, o por nuestros puntos de referencia, ¿qué problemas van surgiendo? ¿Nos da contacto en las dos riendas o sentimos que necesitamos constantemente agarrarnos de la rienda izquierda para que el caballo vaya girando? ¿Si soltamos la rienda izquierda, el caballo pone la cara fuera y la espalda parece que se viene adentro mientras la cara está fuera y el círculo sale de cualquier forma menos como lo habíamos planificado? ¿Si volvemos a recoger la rienda izquierda parece que aún se viene más adentro y cierra el círculo aún más?¿Corre y precipita el aire? ¿Nos apetece ahora pasar nuestra rienda izquierda por encima del cuello del caballo para “empujarle” la espalda hacia fuera y el caballo de repente pierde todo el movimiento hacia delante? Sé honesto contigo mismo que por esto pasamos todos;)

Cuando sentimos que hay mucha tensión en la rienda izquierda (si el caballo no tiene problemas de cojera en el pie izquierdo) y cada vez que agarramos esa rienda parece que tira aún más, es porque la grupa está a la derecha y cada vez que tiramos, se la desplazamos aún más.

Cuando queremos incurvar a un caballo derecho y flexible hacia la izquierda no existen grandes problemas, las riendas actúan, las piernas también y está incurvado.

Cuando el caballo está torcido y empezamos a querer doblar el caballo hacia la izquierda con la rienda izquierda (en ese momento, generalmente nos olvidamos de que la rienda derecha existe), la grupa empezará a salir hacia la derecha, nos hará fuerza en la rienda izquierda, tiraremos más, y en la vida nos podremos creer que la solución es:

 Con la rienda derecha, sacamos al caballo de la “supuesta incurvación” que llevamos, lo sacamos del círculo para enderezarlo, pedimos movimiento de grupa hacia la izquierda con la pierna  derecha y, una vez derecho,  podemos volver a pedir incurvación y podemos volver a entrar en nuestro círculo.

¿Lo sabías? ¿o creías que hay que subir la mano izquierda hacia dentro para obligarlo a incurvar y poner pierna de dentro apretando mucho para que se doble?

Así es, los caballos no nacen sabiendo hacer un círculo incurvados hacia un lado y hacia otro, eso se lo enseñamos nosotros y si nuestro caballo tiene tendencia a ir torcido como la mayoría de caballos (unos más, otros menos), no nos queda otro remedio que enseñarles lo que es la rectitud dentro de cualquier ejercicio que se haga con ellos.

¿Empiezas a entender también el por qué no debemos hacer “zig zag” con las manos de forma que el caballo vaya diciendo que no todo el rato con tal de que  el caballo vaya cerrado? Aunque ese sea otro tema, puedes empezar a reflexionar sobre ello, porque necesitamos nuestra mano para ayudar a nuestro caballo a enderezarse más que para cerrarlo;)

Puedes probarlo ahora que ya sabes la corrección y me cuentas cuáles son los problemas que sientes para ver si se puede explicar mejor y dar más pistas para que puedas enderezarlo en círculo (y en otros ejercicios si lo deseas, porque la base es la misma para todos los ejercicios y para todos los caballos).

Cuando hablamos de enderezar caballos durante los ejercicios, también estamos hablando de hacer cuesta arriba, cuesta abajo, andar por caminos, andar en línea recta por caminos, etc. La base es para todas las disciplinas, incluyendo el trabajo por el campo y el paseo.

Antes de ir al post siguiente, un pequeño aviso para la corrección anterior y para cada vez que hablemos del  trabajo del caballo para flexibilizarlo:

No vale perder movimiento hacia delante, sí vale venir un poco a menos durante la corrección para que ponga los pies y la espalda en su sitio, pero acto seguido debemos reponer hacia delante la energía que nos falta para volver a entrar en un círculo en equilibrio. Sabemos de sobra que sin movimiento hacia delante y sin independencia de las ayudas, no hay riendas ni piernas que actúen de forma correcta, así que, si tienes problemas con tu posición, puedes contratar el servicio de comentar vídeos de posición para que veamos qué debemos solucionar primero y cómo hacerlo para que, aproveches al máximo las ayudas que estés dando al caballo durante el trabajo.

En el post siguiente daremos la explicación al argumento que seguro que se te está ocurriendo ahora mismo y ya nos lo han dicho varios de nuestros seguidores:  “¡Pero siempre he entendido que la corrección es con la pierna interior y la rienda interior! ¡Esta nueva corrección parece contradictoria a lo que veo hacer a los buenos jinetes!”

Recuerda que cada post sale de tus dudas, preguntas y comentarios con la finalidad de responder a lo que sea capaz de responder y dar ejemplos de lo que estemos hablando para que puedas mejorar, esa es la finalidad de estas publicaciones, ayudarte, así que aprovecha y comenta cosas!

La evolución en la equitación está hecha de pequeños momentos.

This entry is part 27 of 29 in the series Misión re-posicionamiento a caballo

Otro maravilloso fin de semana de curso, esta vez en la Yeguada la Santa (Plasencia).

Cuando veo que se junta buena gente, con mucha afición y con intención de mejorar en la equitación, se me disparan las ganas de ayudar en lo que pueda. Es mi campo, es lo que me gusta hacer, y empiezo a motivarme para lo que venga.

No conozco a nadie, llegamos el viernes (junto con Ángeles y Pedro) y creo que sólo conocemos a nuestro amigo Ricardo de otro curso que hizo con nosotros. Todos vienen con expectativas diferentes, unos siguiendo recomendaciones, otros leyeron el libro y siguen el blog, todos con personalidades diferentes y con caballos diferentes… confieso… el viernes tenía los nervios a flor de piel. Nervios controlados, eso sí, pero ahí estaban dando la lata como de costumbre: ¿Cómo y en qué podré ayudar a todas estas personas, cada una con su caballo? Y lo más importante: ¿Lograré cumplir con mi misión?

José Luis “Chewi” Cabrera, es el director de la yeguada. Hablo un poco con él y me doy cuenta de su gran experiencia, ¿lograré complementar el trabajo que está haciendo con algunos de los alumnos que iban a trabajar conmigo ese fin de semana?

Empieza la diversión, comenzamos a trabajar caballos en libertad el viernes y empezamos a hacer diagnósticos de los caballitos más complicados. Los nervios desaparecen al poco rato. Empezamos a aprender de cada caballo y de cada alumno. Me encanta. A la media hora estamos todos riendo y hablando unos con otros, preguntando, respondiendo; veo que las adolescentes y los adultos están disfrutando, preguntando y participando activamente. Nos espera un gran fin de semana. Y no me equivoco.

Los caballos responden. Bien o mal, pero responden. Algo que a lo largo del curso se vuelve un tema de interés: Mejor una respuesta equivocada que ninguna respuesta. Las buenas respuestas se pueden premiar, las malas se pueden corregir. ¿Qué más queremos? Estamos educando a los caballos, es una realidad, a veces no responden como queremos. No pasa nada. (Las “mamis” del curso están encantadas: un buen concepto para utilizar también con sus adolescentes 🙂 )

Otro tema importante que empezamos a ver el viernes: la gestión del espacio para mantener nuestra integridad física y para comunicar con el caballo. Es otra manera de trabajar caballos en libertad. Puede que sea un poco diferente de lo que se ve normalmente, pero dimos fe de que funciona. Con todos los caballos. Empezamos a ver que mediante la presión-relajación pie a tierra, los caballos comenzaban a “pedir conversación” y a estar atentos a lo que se les estaba pidiendo desde el centro.

También vimos las señales claras de tensión y de relajación. Buenas herramientas para luego cuando montamos.

Otro punto importante: El caballo debe estar atento a nosotros en todo momento. ¿Es fácil? No, es fácil decirlo, un poco más trabajoso hacerlo. Pero a lo largo de los dos días siguientes creo que todos captamos el concepto: lo vimos hacer, lo trabajamos pie a tierra y montados, nos salió algunas veces mal y en algunos momentos lo hicimos bien también.

Algunos momentos… suena a poco. Sí, en la equitación se avanza poco a poco, pero cuando sentimos un buen momento, hay que guardarlo en nuestro corazón. Esos momentos son sensaciones. Las sensaciones se quedan. No se explican, se sienten y luego se buscan porque nos hacen sentir bien y cómodos con nuestro caballo. Esas sensaciones son las que me gusta transmitir en los cursos mediante las herramientas que voy dando a cada uno para trabajar. No vamos a ser jinetes de alta competición en tres días, desde luego, pero si nos llevamos las herramientas necesarias para tener buenas sensaciones a caballo, creo que la misión se ha cumplido. Luego hay que hacer los deberes ¡y nadie acaba el curso sin deberes! 🙂

Debajo puedes el vídeo-resumen del curso.

Agradezco especialmente a Chewi, de la Yeguada la Santa (no tengo palabras), una organización top: logramos cumplir horarios, caballos impecables…  pero sobre todo, fuiste el responsable de un fin de semana inolvidable para todo el grupo, de eso estoy segura, muchas gracias. Es un placer trabajar contigo.

Si no fuese por ti, Jose Luis Serradilla, no hubiese sido posible el fin de semana, espero que fijemos rápidamente la fecha para el proyecto que tenemos en mente desde hace algún tiempo 😉

Ángeles y Pedro, ¿qué haría yo sin vosotros? 😉 Muchas gracias por todo, por la colaboración, por las imágenes, por la paciencia infinita que tenéis conmigo… ¡¡Desde luego que formamos un gran equipo!!

Gracias también a las mamis de nuestras niñas, por estar ahí, por apoyarlas, un gran mérito desde luego, porque en esto como en el día a día, hay que estar.  ¡Espero veros pronto de nuevo!

Próximo curso a principios de Marzo en el Centro Hípico el Cerrillo en Madrid, si te quieres apuntar con caballo o como oyente, ¡escríbenos!

Iremos hablando de cada uno en concreto, todos han dado permiso para utilizar las imágenes (¡muchas gracias chicos!), así que veremos un antes y un después  de cada uno de los participantes a caballo. Rayas rojas, verdes y naranjas incluidas 😉 , pero de momento, dejamos aquí un vídeo del fin de semana:

¡Ayuda! ¡Mi caballo tiene miedo al spray! Encuentra el Equierror

This entry is part 10 of 14 in the series ¡Ayuda!

Tenemos aquí a un caballo al que le da pánico el spray de las moscas. No se le ha grabado la verdadera reacción porque no la tuvo (no le dimos opción a ello) pero para que te hagas una idea del tipo de miedo que tiene, una vez atado, tiraba hacia atrás y se tiraba al suelo al escuchar alguien en la hípica con el ruido del spray para las moscas. Continue reading