A un potro que tiene miedo, ¿cómo le enseño el respeto por el espacio?

IM_Potro_espacio

He decidido hacer una categoría aparte en este blog con preguntas y respuestas porque me entran muchos correos preguntando cosas, y como esas preguntas son geniales, he pensado que las respuestas te pueden interesar también a ti que pasas por aquí 🙂 .En su momento dije que este blog es tuyo, no nuestro, lo haces tú con tus preguntas y tus opiniones, así que, anímate a preguntar, que nosotros cada vez que podamos intentaremos hacer un post con alguna respuesta.

Esta semana la respuesta va dedicada en especial a una fiel seguidora Ivet Moncusí 🙂 que se ha leído en dos días el libro y le ha quedado alguna duda:

“Después de leer el libro me ha quedado una duda para un potro que voy a tener que tiene un año que tiene miedo de quien se le acerque. Lo tenia todo muy claro hasta que leí el capítulo de la gestión del espacio, de hacerle ver cual es nuestro espacio desde el primer momento, cosa que me parece muy correcta y hasta ahora no había prestado atención a ello. Mi duda es, ¿cómo lo hago con un potro que no se deja tocar, cuando yo quiero que se acerque para que confíe en mí para estar a mi lado? Me da miedo que si se acerca y yo le marco para indicarle  mi espacio, que me vea como algo negativo, desagradable y que no se querrá acercar más…

Una buena pregunta 🙂  Voy a hacer todo lo que pueda teniendo en cuenta que esto es on-line y no conozco personalmente el potro.

En primera instancia tienes que dar prioridad a analizar qué tipo de caballo tienes (en el libro habrás leído sobre esto):

Si es un caballo muy sometido y miedoso a tus movimientos, no tendrás dificultad en que respete tu espacio.

Si te das cuenta de que el potro es un poquito dominante, verás que en cuanto  vea que contigo está seguro, empezará a “luchar” discretamente por tu espacio:

  • empezará a rascarse, a meter la cabeza demasiado cerca de tu cuerpo,
  • se pondrá con las espaldas cerca de ti de manera que sientas que tienes que apartarte,
  • cuando lo lleves de la mano veras que si hace falta te pasará por encima y te atropellará,
  • cuando le vayas a dar de comer te arrollará si le dejas o te exigirá la comida..

 Entre otras…In situ es muy fácil de enseñar cual es el momento en que debes actuar y lo notes. El truco está en no dejarles pasar por alto algunas sutiles muestras de dominancia en la que ellos son maestros 🙂 . No te preocupes….siente y verás que logras notarlo.

Es todo una cuestión de energía, ellos cuando van robando espacio tu sientes que te quitan energía. Si escuchas bien tu cuerpo, lo sentirás, seguro.

En el momento que sientas esto, (y puede que lo notes el primer momento cuando se te acerque), no hace falta que seas brusca, puedes enseñarle tranquilamente que tus bolsillos son tuyos, que tus pies no son para mordisquear y tu pelo tampoco, apartándolo y actuando de la misma manera que te explico en el capítulo 4 durante el ejercicio práctico. Si tienes que apartarlo, lo haces conforme su tipo: si es muy miedoso lo haces con más tranquilidad y si es muy bruto tendrás que ser más firme. Si se asusta, déjalo, ya volverá para intentar lo mismo. Si respondes siempre de la misma manera ante las luchas por tu espacio, sin enfadarte y sin mostrar emociones negativas, acabará entendiendo que no le vas a hacer daño, que simplemente NO PUEDE mordisquear tus pies, o empujarte con la cara o pisarte ni darte la grupa, pero que puede estar a tu lado.

La conversación que tienes que tener con ese potro cuando se te acerque y esté a gusto contigo es la siguiente:

– Hasta aquí bien, y ahora te estás pasando. Si te da miedo que yo te limite el espacio, pues es tu problema no el mío. Ya volverás. Yo no te voy a hacer daño, sólo te digo hasta donde puedes ir. Y, o lo tomas, o lo dejas. Todos los caballos acaban tomándolo. Unos tardan más o menos, pero todos piden a gritos que les impongamos normas y límites. Acaban siendo nuestros mejores amigos por eso mismo. Piensa en un niño mal educado, lo rápido que es tu amigo si le dices tres veces que no y se echa al suelo con una pataleta y no le haces ni caso. Si te enfadas por eso o le das lo que te pide, te ha ganado. Si no le haces ni caso, en nada te pregunta cómo te llamas, qué haces y que le enseñes a hacer eso que estas haciendo. Es de cajón…y con los caballos también 🙂

En la foto que he puesto, aunque no es bien una secuencia exacta, refleja lo siguiente: potro de dos años, primer día con su nueva dueña- pruebo- acabo dando una vuelta a tu alrededor-te hartas porque no te gusta que no te respete-me pides respeto-pruebo otra vez-seguro que me habré llevado otra corrección porque en la última foto voy de cine guardando distancias y orgulloso de mi nueva dueña porque me ha enseñado algo nuevo.

Espero haber respondido, y como siempre, deja tu comentario, dale a “me gusta”, comparte el post y haz que todos tus amigos caballistas lean estas cosas que les pueden ser útiles en algún momento 🙂 No te olvides de marcar “notify me of new comments o post” para no perderte nada!

Puedes comprar el nuevo comic sobre esta materia pinchando en la siguiente imagen. (Es formato cómic porque tiene bocadillos, pero las señales son serias y reales, te enseñarán a ver si tu caballo está listo para acercarse o no):

De nuevo, gracias por leer!!

Si no te has bajado todavía la Guia de 15 Normas Esenciales de Educación Equina, puedes hacerlo aquí:






We respect your email privacy

–>

Series NavigationPreguntas y respuestas: Llevamos al potro a domar, ¿cuanto tiempo tardará? >>

13 thoughts on “A un potro que tiene miedo, ¿cómo le enseño el respeto por el espacio?

  1. Ha estado perfecto!!! Genial!!!
    Y te doy las gracias por haber-me dedicado este Post!! me ha hecho muchísima ilusión!! 😀
    Así otras personas pueden beneficiarse, me encanta! 🙂
    Intentaré hacer todo lo que me propones, fijarme si es dominante o no.. y cuando note que se esté “pasando de la ralla” le iré marcando. Y estoy segura que al cabo de unos días todo fluirá bien! 😉 o eso espero! jejjee
    Estoy muy agradecida por el consejo! ya comentaré mi experiencia y así vamos enriqueciendo el post! 😉
    Un abrazo!!!! 🙂

      • Buenos días!!

        Hace exactamente lo que has dicho!! y además intenta morderme! (cosa que no le dejo, y cada día lo hace menos) primero lo intenta con los labios y luego si puede con los dientes. Porque lo hace? para jugar? o me está marcando? Además de venir directo hacia mi y quitarme el sitio cosa que intento que no haga. Para evitar-lo le hago un: “sshhhtt!!!” y hago chasquear los dedos hacia él para apartarlo, luego se para en seco y al cabo de dos segundos lo vuelve a intentar viniendo directo hacia mi, vuelvo ha hacer lo mismo un poco mas fuerte para alejar-lo y luego empieza el festival: empieza a “menear la cabeza” y a retrotar a mi lado alegremente ya “botarse” como loco. Y yo claro, me dan ganas de salir pitando porque es tan imprevisible que me da miedo que me cocee sin querer, que me pise y me haga daño. Intento mantener-me al margen vigilando a que se le pase. La gente me dice que es normal, que los potros lo hacen. ¿es normal? ¿Qué quiere decirme? ¿ que tengo que hacer yo?? Porque luego no me acerco confiada del todo y temo que me haga lo mismo… Y siento que puede sobre mi, seguro que lo nota..! ¬¬`

        Es un potro de un año y creo que bastante dominante… Pero estoy segura que no es mal caballo, en general se lleva muy bien pobre, hace dos días que lo han separado de la madre y no ha roto ningún hilo ni nada, reclama nuestra atención cuando nos ve y siempre viene hacia nosotros, normalmente cuando esta solo esta tranquilo. Lo único que me hace esto y cuando voy a verle estoy un poco nerviosa por si lo vuelve a hacer.

        Un abrazo!!!! 😀

        PD: es el primer potro que tengo, hasta ahora los caballos que he tenido ya eran creciditos y educados 😉

        • Si, es normal, es un potro, macho y dominante. Pero es normal porque es normal que lo sea, no tiene que ser normal que dejes que sea así contigo. Eso no. Y debes aprovechar ahora para enseñarle las normas porque dentro de un año será mucho más peligroso. Una cosa rápida para que te hagas a la idea y así no te lío mucho: Está tranquilo y sin morder, puede estar cerca de ti. Si no lo está y muerde, tiene que estar lejos. Y lejos de tu alcance, no alrededor dando saltitos y pingos. Si quiere, puede dar saltitos y pingos pues es un potro y es normal, pero lejos de ti y si para eso tienes que echarlo y no dejar que se acerque durante una hora, pues así sea.:)

  2. Solo quiero añadir que hay unos que te comen terreno sin que te des cuenta, y son los del tipo ‘sinvergüenza simpático’ porque son tan simpaticotes que cuando te das cuenta se te dominan por completo. Como el de la foto 🙂

  3. Buen post, me ha gustado, ya que podré ponerlo en práctica la semana que viene mismo.

    En mi caso, el caballo no tiene miedo, solo que es un poco mal educado y a la hora de preparalo, a veces le da alguna rabieta y empieza a moverse hacia un lado. Cuando te acercas, se mueve hacia el otro para apartarte. Es un: o te apartas, o te piso.

    Hasta ahora lo que hacía era: ¿quieres ir hacia la derecha? ve, pero despues no podrás ir a la izquierda, no te me hecharás encima. Cuando veía que se movía hacia mi lo que hacía era empujarle para que no viniera, pero a veces, a la fuerza me gana, aunque yo le desequilibre. ¿Una fustita sin tocarle crees que iria bien? ¿En estos casos se debe castigar? Es un caballo que con paciencia le sacas mucho más provecho, y si con la fusta se molesta, despues creo que puede ser mucho peor.

    En fin, siempre gano pero es un poco pesado tener que gastar energías en eso.

    • Gracias Alba!
      Hay que empezar a cambiar el castigar por el corregir. Y no hay que complicarse demasiado. Sí, tienes aue corregirlo. El caballo es de carácter dominante. Puede ser buena gente y mejor gente será si le explicas las normas que debe cumplir. Ir hacia tí mientras le pides que vaya hacia otro lado, es una falta de respeto por tu espacio. No hay que ofenderse, pero hay que corregir. Una buena opción es prevenir más que curar. Tú notas cuando el caballo se te va a echar encima. Si una fusta funciona, pues bien, si respeta a tu voz, utilízala con firmeza. Empujando midiendo fuerzas no lograrás nada. Lo importante no es lo que haces, si no cómo lo haces. Tiene que ver con tu actitud. Si logras ser firme y decisiva, lo harás perfecto. Si lo haces con miedo, rabia o midiendo fuerzas, no logras que aprenda nada. De todas formas, en el libro te explico un ejercicio, que sus repeticiones y correcciones, establecen la base del respeto por tu espacio. Lo encontrarás en el capítulo 4, “aprenda a gestionar la tensión del caballo”. Espero haber ayudado:)

  4. Yo tengo una duda. Para corregir al caballo no hace falta darle en el morro no? ni siquiera que alguna parte de tu cuerpo entre en contacto con él para castigarle? No me gusta pegar a los caballos. ¿La forma adecuada sería chistarle?

Leave a Reply to Cris.ma Cancel reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *