¡Ayuda! ¡Mi caballo está hermanado con otro y cada vez que los separo se lía una gorda!

Aside

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El principal problema de los caballos hermanados es la relación que tienen con el jinete que los trabaja o quien los maneja y comparte el espacio con ellos. Dos caballos pueden estar hermanados, pero en cuanto entramos nosotros en el espacio, tienen que atendernos a nosotros. Y eso se trabaja.

Hace poco tiempo traté de un caso de hermanamiento bastante fuerte.

Eran dos yeguas, la más joven era insegura e inestable por lo que empecé con el trabajo en libertad y a la cuerda. Primero con la otra yegua dentro del campo para disminuir el estrés y cuando ya me estaba atendiendo a mí quité a la yegua con la que estaba hermanada. Estaba lejos de su vista y mientras, iba trabajando a la cuerda. El trabajo consistía en pedir cambios de mano cuando relinchaba y relajar cuando ella relajaba. Al relajar iba aumentando muy poco a poco la distancia entre las dos yeguas. Hubo que repetirlo varias veces, pero al llegar al final del campo, ninguna de las dos relinchaba y la atención de la yegua joven hacia mí era completa. Este trabajo lo repetimos durante varios días.

Y luego vino el trabajo montado. Yo llevaba a la yegua joven y la dueña a la otra. Había que mantenerla ocupada y así no relinchaba. En cuanto se relajaba le quitaba presión. Si quería correr hacia la otra yegua, la dejaba y en cuanto llegábamos cerca, entonces empezábamos a trabajar alrededor de ella: círculo a un lado y a otro, luego me apartaba de la yegua y le dejaba las riendas sueltas y relax total.

Repetimos el proceso varias veces hasta que se dio cuenta que si ella tomaba por mí la decisión de ir junto a la yegua, entonces tendría que trabajar. Así conseguimos ir al paso y relajada a 20, 30… 50 metros de la otra yegua. Relajada, con las riendas casi sueltas y atenta a lo que yo le transmitía. Si nos acercábamos a la otra yegua era siempre por petición mía y si nos alejábamos, también.

En cuanto entendió que pase lo que pase su atención tiene que estar hacia mí, la querencia desapareció. Entró en el agua (que tanto miedo le daba), pasó por encima de plásticos, se separaba de la otra yegua…. ¿Y la mayor? Dejó de empujar y pasar por encima cuando le echaban de comer, es decir, aprendió a respetar. Se solucionaron un montón de problemas sólo con hacerles entender que desde el momento en que nosotros entramos en su espacio, ese espacio nos pertenece. Esta es la base de la relación humano-caballo y la mejor forma que he encontrado para mantener nuestra integridad física cerca de los caballos.

En mi opinión están apareciendo un montón de problemas relacionados con esto porque, por alguna razón, se cree que no hay que trabajar a los caballos, o con un poquito es suficiente y no siempre sabemos qué es exactamente lo que debemos trabajar con ellos. Que todos los caballos son para cualquier jinete, y el solo hecho de ser caballos ya es suficiente para que cualquiera se pueda montar en ellos, jugar en libertad con ellos, montarlos a pelo, llevarlos de paseo con otros caballos…

En base a alguna experiencia que tengo y a las muchas consultas que recibo sobre caballos hermanados o con fuertes querencias, me parece importante divulgar la necesidad del trabajo diario con el caballo. Tener un caballo que esté atento a nosotros lleva su tiempo y requiere trabajo pero es impagable.

La verdadera gente de caballos tiene a sus caballos bien trabajados, relajados, flexibles y siempre dispuestos a cooperar. Esa cooperación les da seguridad y confianza,  y con el tiempo quedan condicionados a responder y atender al jinete pase lo que pase. Esto conlleva un gran responsabilidad por parte de quienes los montan y trabajan.

Las personas de caballos que saben lo que hacen, sólo dejan montar los caballos verdaderamente seguros a los jinetes noveles o con poca experiencia. Los demás, hay que trabajarlos y buscarles un jinete a medida.

No podemos confundir el  bienestar de los caballos con dejar de trabajarlos y educarlos.

Tener caballos y potros, dejar a los caballos en libertad y respetar su naturaleza, rescatar caballos de malos tratos o abandono es muy bonito y admirable, pero al mismo tiempo, tenemos que conocer lo que son las bases de la equitación, y saber identificar nuestras limitaciones ecuestres, antes de lidiar con caballos inestables e inseguros.

Creo que estarás de acuerdo conmigo si decimos que la base de la equitación es la atención constante del caballo al jinete y la capacidad del jinete de comunicar con su caballo para poder formar un binomio de dos seres que colaboran uno con otro.

Esta base tiene que estar siempre presente, pie a tierra y montados, ya sea con un caballo como con cuatro. Todos tienen que tener claro que quien pone las normas mientras se comparte el espacio somos nosotros. A los más dominantes habrá que tratarlos con más firmeza, a los más líderes habrá que negociar un poco pero ganando siempre el 55% de las acciones, y a los más sometidos o asustadizos habrá que moderar nuestras actitudes hasta que estén más confiados.

Y hablando de normas, si no tienes la guia con 15 Normas de Educación Equina, puedes descargarla aquí:

 






Preguntemos a cualquier buen jinete (repito, bueno) de competición de salto, de doma, de equitación de trabajo o doma vaquera, qué es lo que más importante en un momento crucial como darnos un recorrido de grandes alturas, hacer ejercicios de gran dificultad técnica o cerrar las vacas por el campo…. Todos dirán que la atención del caballo hacia su jinete es lo más importante.

El que está en medio de las vacas y a su caballo de repente le da la querencia, no ha cumplido bien su misión como jinete, o aún está trabajando en ello.

El que esté haciendo recorridos a 1,50 y en medio de una combinación al caballo le da la querencia hacia otro caballo, falló como jinete y tendrá que dar unos pasos atrás en las alturas de los recorridos para corregir esa falta de atención.

El que está haciendo un trote largo en competición y el caballo de repente se va porque otro le relincha, le falla la base más importante y rápidamente tendrá que trabajar en ello.

Entonces, ¿no será igual de importante trabajar su atención constante cuando entremos en un campo con dos o más caballos, que nos pueden dar patadas, morder  y pisar si no nos tienen en cuenta? ¿No es por ahí que empieza nuestra relación con el caballo? Yo pienso que sí. ¿Tu qué opinas? Las opiniones, dudas y sugerencias son siempre bienvenidas en este blog, adelante, ¡opina y deja tu mensaje o tu experiencia para que aprendamos todos!

Libro recomendado:

Efectos del trabajo pie a tierra y de la confianza con mi caballo. Vídeo sobre el trabajo y opinión veterinaria

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“Hola Monique,

Tu yo sabemos del grandísimo avance que ha tenido Trasto en su confianza hacia las personas, te cuento la situación vivida el sábado.

Volvíamos de paseo a la hípica y ya en el aparcamiento me quedé charlando con un amigo. El caballo suele irse hacia atrás para mantener distancia, pero esta vez no lo hizo puesto que le conoce. Nos quedamos charlando un ratito y mi amigo seguía acariciándole la cara, en un momento dado, le sujetó un poco el mosquero y el caballo reaccionó echando la cabeza hacia atrás. Resultado: se le sale la cabezada y se le queda colgando de la boca con el hierro. Ante lo inusual de la situación empezó a ponerse nervioso y a moverse dando vueltas (no los giros rápidos que suele dar, afortunadamente).

En ese momento mi pensamiento fue “¿y ahora cómo me bajo? Porque esto irá a más”. Lo primero que me vino a la mente fue sacar los estribos de los pies y saltar, pero francamente me imaginé cayendo de culo a los pies de mi  caballo mientras se asustaba todavía más. Por instinto decidí agarrarme a un gran mechón de crin y empezar a tranquilizarlo.  ¡Magia!, a los cinco segundos el caballo quedó parado y me bajé normalmente.

Excepto las personas que lo vieron y tú que le conoces, creo que nadie imagina realmente lo que ha supuesto esta reacción en este caballo. Gracias.”

Estos mensajes transforman todas mis dudas e inquietudes en motivos para continuar con lo que estoy haciendo: ayudar a las personas con sus caballos, mejorar la comunicación entre jinetes y caballos.

La misión de Equierrores es ayudar a que todos podamos disfrutar de la equitación sin importar disciplina ni nivel. ¿Cómo lo conseguimos? mejorando la comunicación con nuestros caballos y sensibilizando a los jinetes de que cualquier falta de entendimiento o conflicto con nuestro caballo, es una oportunidad para demostrar nuestra capacidad para ser sus líderes. No basta con la inteligencia y el razonamiento, necesitamos la capacidad de interpretar lo que el caballo nos transmite, escuchándolo y sintiéndolo.

En el caso de Trasto y su propietaria Ángeles, estamos haciendo un trabajo de gestión de conflictos a nivel emocional para conseguir un caballo equilibrado. Al trabajar con ejercicios específicos para mejorar su musculatura y movimientos tanto pie a tierra como montado también estamos consiguiendo acabar de establecer el equilibrio emocional en este caballo (tan fino de carácter).

En el siguiente video veremos la opinión de su veterinario Carlos Murube y un resumen del trabajo y los avances conseguidos con Trasto. Esperamos te sea útil. Puedes dejar tu opinión en los comentarios 😉

¡Ayuda! ¡Mi caballo no se deja duchar la cabeza!

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Un error que cometemos con frecuencia cuando duchamos a un caballo es dar por sentado que la cabeza del caballo y el agua son compatibles. Pues bien, no lo son.

El caballo en libertad, hace lo posible para que no le entre agua en las orejas porque cuando le entra agua abundante en las orejas mientras está cruzando un río por ejemplo, pierde la noción del equilibrio y se ahoga. Esto es algo que me contaron de pequeña mientras cruzábamos el río, más tarde lo leí en algún otro lugar y desde luego que tiene mucho sentido, pero si hay algún veterinario entre los lectores que nos lo confirme, se agradece.  De todas formas, el agua y el interior de las orejas no es compatible. Yo lo recordé siempre como una herramienta más para buscar la forma adecuada de bañar la cabeza de los caballos, ya que veía mucha gente que se enfadaba mucho cuando los caballos levantaban la cabeza al sentir el agua cerca.

No es fácil que le entre mucha agua en las orejas, las tienen protegidas por pelos, la distancia al exterior y por todos los movimientos que son capaces de hacer con ellas, el sistema vestibular que es el responsable por el equilibrio se encuentra en el oído interno y las otitis no son tan frecuentes como en los perros por ejemplo, pero, el instinto le dirá al caballo que no debe recibir agua dentro de las orejas, y de ese instinto proviene la reacción que algunos caballos tienen de levantar la cabeza, ponerse de manos y tirar hacia atrás (en algunos casos), frente al agua en la cabeza.

Además, tendemos a darle presión al agua cuando duchamos a los caballos y seguimos haciéndolo cuando apuntamos a las orejas. La mayoría de caballos posicionará las orejas para que no le entre el agua, pero dependiendo de como reaccionemos, el caballo pondrá las orejas de forma a que sin querer, le entre el agua y encima con presión. Y a muchos, cuando nos llegan a las manos, ya les ha entrado agua alguna vez y saben que es muy molesto por experiencia.

No vale enfadarse desde el momento que sabemos que esto es su instinto y que su instinto sirve para protegerlos. Tampoco vale decir que al caballo no se le puede duchar la cara así que toca lograr lavarle la cara sin provocar en el caballo todas esas reacciones que nos mojan, que nos frustran de forma a que algunos les peguen, les regañan y chillan para que se estén quietos y otros acaban por pasar una esponja para no molestar al caballo.

El primer paso es hacer que el caballo confíe en que nunca dejaremos que le entre agua en el oído. A partir del momento en que tenemos la confianza en ese sentido, cada vez será más fácil darle esa ducha. (Si no tienes el libro “Cómo ganar la confianza del caballo en 5 pasos” puedes bajártelo aquí, ya que el procedimiento para ganarse esa confianza está descrito en el libro).

Llegará un momento en el que le podremos poner agua a presión porque el caballo se las manejará para que no le entre el agua en las orejas sin tener reacciones bruscas. Eso sí, siempre nos posicionaremos con el agua de forma a darle esa libertad al caballo.

 

Mi caballo se planta. Ejemplo de vídeo comentado

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En este post y vídeo veremos algunos errores que cometemos con frecuencia, esta vez, cometidos por nuestra amiga Irene. También a mí me pasaba  y me llevó algún tiempo en encontrar la forma adecuada de hacer las cosas hasta que entendí que estaba dando los mensajes equivocados al caballo. En este caso no es grave es un caballo tranquilo y manso (aunque ella no estuviese del todo segura de eso puesto que es un caballo adquirido recientemente), pero a pesar de serlo, hay pequeñas cosas que hacemos, que pueden ir a más, y poco a poco, se pueden ir volviendo un problema mayor sin que nos demos demasiada cuenta.

En este vídeo veremos algunos errores típicos: Continue reading