Efectos del trabajo pie a tierra y de la confianza con mi caballo. Vídeo sobre el trabajo y opinión veterinaria

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“Hola Monique,

Tu yo sabemos del grandísimo avance que ha tenido Trasto en su confianza hacia las personas, te cuento la situación vivida el sábado.

Volvíamos de paseo a la hípica y ya en el aparcamiento me quedé charlando con un amigo. El caballo suele irse hacia atrás para mantener distancia, pero esta vez no lo hizo puesto que le conoce. Nos quedamos charlando un ratito y mi amigo seguía acariciándole la cara, en un momento dado, le sujetó un poco el mosquero y el caballo reaccionó echando la cabeza hacia atrás. Resultado: se le sale la cabezada y se le queda colgando de la boca con el hierro. Ante lo inusual de la situación empezó a ponerse nervioso y a moverse dando vueltas (no los giros rápidos que suele dar, afortunadamente).

En ese momento mi pensamiento fue “¿y ahora cómo me bajo? Porque esto irá a más”. Lo primero que me vino a la mente fue sacar los estribos de los pies y saltar, pero francamente me imaginé cayendo de culo a los pies de mi  caballo mientras se asustaba todavía más. Por instinto decidí agarrarme a un gran mechón de crin y empezar a tranquilizarlo.  ¡Magia!, a los cinco segundos el caballo quedó parado y me bajé normalmente.

Excepto las personas que lo vieron y tú que le conoces, creo que nadie imagina realmente lo que ha supuesto esta reacción en este caballo. Gracias.”

Estos mensajes transforman todas mis dudas e inquietudes en motivos para continuar con lo que estoy haciendo: ayudar a las personas con sus caballos, mejorar la comunicación entre jinetes y caballos.

La misión de Equierrores es ayudar a que todos podamos disfrutar de la equitación sin importar disciplina ni nivel. ¿Cómo lo conseguimos? mejorando la comunicación con nuestros caballos y sensibilizando a los jinetes de que cualquier falta de entendimiento o conflicto con nuestro caballo, es una oportunidad para demostrar nuestra capacidad para ser sus líderes. No basta con la inteligencia y el razonamiento, necesitamos la capacidad de interpretar lo que el caballo nos transmite, escuchándolo y sintiéndolo.

En el caso de Trasto y su propietaria Ángeles, estamos haciendo un trabajo de gestión de conflictos a nivel emocional para conseguir un caballo equilibrado. Al trabajar con ejercicios específicos para mejorar su musculatura y movimientos tanto pie a tierra como montado también estamos consiguiendo acabar de establecer el equilibrio emocional en este caballo (tan fino de carácter).

En el siguiente video veremos la opinión de su veterinario Carlos Murube y un resumen del trabajo y los avances conseguidos con Trasto. Esperamos te sea útil. Puedes dejar tu opinión en los comentarios 😉

¡Ayuda! ¡Mi caballo no se deja duchar la cabeza!

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Un error que cometemos con frecuencia cuando duchamos a un caballo es dar por sentado que la cabeza del caballo y el agua son compatibles. Pues bien, no lo son.

El caballo en libertad, hace lo posible para que no le entre agua en las orejas porque cuando le entra agua abundante en las orejas mientras está cruzando un río por ejemplo, pierde la noción del equilibrio y se ahoga. Esto es algo que me contaron de pequeña mientras cruzábamos el río, más tarde lo leí en algún otro lugar y desde luego que tiene mucho sentido, pero si hay algún veterinario entre los lectores que nos lo confirme, se agradece.  De todas formas, el agua y el interior de las orejas no es compatible. Yo lo recordé siempre como una herramienta más para buscar la forma adecuada de bañar la cabeza de los caballos, ya que veía mucha gente que se enfadaba mucho cuando los caballos levantaban la cabeza al sentir el agua cerca.

No es fácil que le entre mucha agua en las orejas, las tienen protegidas por pelos, la distancia al exterior y por todos los movimientos que son capaces de hacer con ellas, el sistema vestibular que es el responsable por el equilibrio se encuentra en el oído interno y las otitis no son tan frecuentes como en los perros por ejemplo, pero, el instinto le dirá al caballo que no debe recibir agua dentro de las orejas, y de ese instinto proviene la reacción que algunos caballos tienen de levantar la cabeza, ponerse de manos y tirar hacia atrás (en algunos casos), frente al agua en la cabeza.

Además, tendemos a darle presión al agua cuando duchamos a los caballos y seguimos haciéndolo cuando apuntamos a las orejas. La mayoría de caballos posicionará las orejas para que no le entre el agua, pero dependiendo de como reaccionemos, el caballo pondrá las orejas de forma a que sin querer, le entre el agua y encima con presión. Y a muchos, cuando nos llegan a las manos, ya les ha entrado agua alguna vez y saben que es muy molesto por experiencia.

No vale enfadarse desde el momento que sabemos que esto es su instinto y que su instinto sirve para protegerlos. Tampoco vale decir que al caballo no se le puede duchar la cara así que toca lograr lavarle la cara sin provocar en el caballo todas esas reacciones que nos mojan, que nos frustran de forma a que algunos les peguen, les regañan y chillan para que se estén quietos y otros acaban por pasar una esponja para no molestar al caballo.

El primer paso es hacer que el caballo confíe en que nunca dejaremos que le entre agua en el oído. A partir del momento en que tenemos la confianza en ese sentido, cada vez será más fácil darle esa ducha. (Si no tienes el libro “Cómo ganar la confianza del caballo en 5 pasos” puedes bajártelo aquí, ya que el procedimiento para ganarse esa confianza está descrito en el libro).

Llegará un momento en el que le podremos poner agua a presión porque el caballo se las manejará para que no le entre el agua en las orejas sin tener reacciones bruscas. Eso sí, siempre nos posicionaremos con el agua de forma a darle esa libertad al caballo.

 

Mi caballo se planta. Ejemplo de vídeo comentado

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En este post y vídeo veremos algunos errores que cometemos con frecuencia, esta vez, cometidos por nuestra amiga Irene. También a mí me pasaba  y me llevó algún tiempo en encontrar la forma adecuada de hacer las cosas hasta que entendí que estaba dando los mensajes equivocados al caballo. En este caso no es grave es un caballo tranquilo y manso (aunque ella no estuviese del todo segura de eso puesto que es un caballo adquirido recientemente), pero a pesar de serlo, hay pequeñas cosas que hacemos, que pueden ir a más, y poco a poco, se pueden ir volviendo un problema mayor sin que nos demos demasiada cuenta.

En este vídeo veremos algunos errores típicos: Continue reading

¡Ayuda! ¡Mi caballo levanta la cabeza cuando le pongo la cabezada!

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Todos hemos pasado por la situación cómica de intentar ponerle la cabezada a un caballo que levanta la cabeza. Nos quedamos de puntillas (o simplemente flotando) agarrados a la cabeza del caballo intentando ya no se sabe qué, porque mientras tanto hemos perdido la concentración (además del suelo) y nuestro equilibrio mental. Continue reading